martes 22 de abril de 2008

Mala comunicación, ¿causa de conflictos laborales?

Quizá la fuente de conflictos personales más citada sea la mala comunicación. Puesto que dedicamos casi 70 por ciento de nuestro tiempo a la comunicación -escribir, leer, hablar, escuchar- parece razonable concluir que una de las fuerzas que más inhiben el desempeño de los grupos exitosos es la falta de comunicación eficaz.

No puede haber grupos sin comunicación: la transferencia de significados entre sus miembros, mediante la cual se transmiten la información y las ideas de una persona a otra. Pero la comunicación es más que el mero impartir significados: también hay que entenderlos. En un grupo en el que un miembro sólo habla alemán y los otros no conocen el idioma, aquél no será comprendido.

Una idea, no importa qué tan grande sea, es inútil hasta que se transmite y los demás la comprenden. La comunicación perfecta, si existiera, ocurriría cuando un pensamiento o una idea se transmitiera de modo tal que la imagen mental percibida por el receptor fuera exactamente igual a la que concibió el emisor.

La comunicación favorece la motivación al aclarar a los empleados qué es lo que hay que hacer, qué tan bien lo están haciendo y qué puede hacerse para mejorar el desempeño inadecuado.

La imposición de metas concretas, la retroalimentación sobre su progreso y el reforzamiento de la conducta deseada estimulan la motivación y requieren de la comunicación. Para muchos colaboradores, su grupo de trabajo es la principal fuente de trato social. La comunicación que se da en el grupo es un mecanismo fundamental para que muestren sus frustraciones y sus sentimientos de satisfacción; por lo tanto, brinda una vía para la expresión de emociones y el cumplimiento de las necesidades sociales.

La última función de la comunicación se relaciona con el hecho de que facilita la toma de decisiones. Ofrece la información que grupos e individuos necesitan para decidir, pues transmite los datos para identificar y evaluar las opciones.

lunes 21 de abril de 2008

¿Los trabajadores satisfechos son más productivos que los insatisfechos?

Es posible resumir los primeros dictámenes sobre la relación entre productividad y satisfacción en un enunciado: "un trabajador feliz es un trabajador productivo".

Un análisis más cuidadoso indica que si la satisfacción tiene algún efecto positivo en la productividad, es bastante pequeño; sin embargo, la introducción de variables moderadoras ha demostrado que la productividad es más imputada cuando el comportamiento del empleado no está constreñido o controlado por factores externos, como en el caso de los trabajos que siguen el ritmo impuesto por las máquinas, cuya velocidad va a influir más en la productividad del empleado que su grado de satisfacción.

En la actualidad, sobre la base de una revisión extensa de las evidencias, resulta más probable que la productividad lleve a la satisfacción y no a la inversa. Cuando usted hace un buen trabajo, se siente intrínsecamente bien al respecto. Además, si asumimos que la organización recompensa la productividad, su mayor producción aumentará los reconocimientos verbales, su nivel salarial y sus probabilidades de ascender. A su vez, estas recompensas incrementarán su grado de satisfacción con el trabajo.

¿Qué determina la satisfacción laboral?

Las evidencias indican que los principales factores son:


Los colaboradores tienden a preferir puestos que les brinden oportunidades de aplicar sus habilidades y capacidades y ofrezcan una variedad de tareas, libertad y retroalimentación sobre qué tan bien lo están haciendo, características que hacen que el trabajo posea estímulos intelectuales. Los puestos que tienen pocos retos provocan fastidio, pero demasiados retos causan frustración y sentimientos de fracaso. En condiciones moderadas, los empleados experimentarán placer y satisfacción.

Los colaboradores quieren sistemas de pago y políticas de ascenso que les parezcan justos, claros y congruentes con sus expectativas. Cuando el salario les parece equitativo, fundado en las exigencias del puesto, las habilidades del individuo y el nivel de los sueldos del lugar, es muy probable que el resultado sea la satisfacción. Del mismo modo, quienes creen que las decisiones sobre los ascensos se hacen en forma honesta e imparcial tienden a sentirse satisfechos con su trabajo.

Los empleados se preocupan por el ambiente laboral tanto por lo que respecta a su bienestar personal como por lo que concierne a las facilidades para realizar un buen trabajo. Prefieren los entornas seguros, cómodos, limpios y con el mínimo de distracciones.


Por último, la gente obtiene del trabajo algo más que sólo dinero o logros tangibles: para la mayoría, también sacia las necesidades de trato personal; por ende, no es de sorprender que tener compañeros que brinden amistad y respaldo también aumente la satisfacción laboral.

martes 15 de abril de 2008

Análisis del comportamiento personal en las empresas

El siguiente análisis va enfocado al estudio del comportamiento que tienen los colaboradores en la empresa que de acuerdo a mi experiencia es muy importante tomar en cuenta porque ello contribuye a que se trabaje en armonía, se logre un excelente clima laboral, el personal incremente su productividad y la empresa logre los objetivos planeados.

Por lo anterior es muy importante considerar que la empresa está conformada por tres niveles operativos: el individuo, el grupo y la propia organización.

En mi rol de Jefe de departamento considero que para llegar a conocer el comportamiento de mis colaboradores, primero debo conocerme a mi mismo y posteriormente conocer en forma individual a cada uno de ellos. Los seres humanos somos entes bio-psico.-sociales (vida, mente y sociedad), y estas tres dimensiones deben ser analizadas, incluyendo también aspectos como historia y perfil personal, actitudes, motivación, autoestima y proceso de socialización de los individuos en el trabajo.